PELÍCULA DIARIOS DE LA
CALLE
Dirección: Richard LaGravenese.
País: USA.
Duración: 123 min.
Género: Drama.
Actores: Hilary Swank (Erin Gruwell), Patrick Dempsey (Scott Casey), Scott Glenn (Steve Gruwell), Imelda Staunton (Margaret Campbell), April Lee Hernandez (Eva), Mario (Andre), Kristin Herrera (Gloria), Jacklyn Ngan (Sindy), Sergio Montalvo (Alejandro), Jason Finn (Marcus), Hunter Parrish (Ben).
Guión: Richard LaGravenese; basado en el libro "The freedom writers diary" de Freedom Writers y Erin Gruwell.
Producción: Stacey Sher, Michael Shamberg y Danny DeVito.
País: USA.
Duración: 123 min.
Género: Drama.
Actores: Hilary Swank (Erin Gruwell), Patrick Dempsey (Scott Casey), Scott Glenn (Steve Gruwell), Imelda Staunton (Margaret Campbell), April Lee Hernandez (Eva), Mario (Andre), Kristin Herrera (Gloria), Jacklyn Ngan (Sindy), Sergio Montalvo (Alejandro), Jason Finn (Marcus), Hunter Parrish (Ben).
Guión: Richard LaGravenese; basado en el libro "The freedom writers diary" de Freedom Writers y Erin Gruwell.
Producción: Stacey Sher, Michael Shamberg y Danny DeVito.
SINOPSIS
A una edad corta la idealista
Erin Gruwell (Hilary Swank) hija de activista de los Derechos Humanos que de
pequeña había querido ser abogada para defender a los pobres y excluidos, está
dispuesta a comerse el mundo el día que entra en el instituto Wilson donde
iniciar su carrera como profesora. Pero los estudiantes de su clase lo único
que espera es sobrevivir un día más; son un grupo multiétnico de adolescentes
de varios orígenes. Lo único que tienen en común es el odio que se profesan
entre sí, y aducen que el sistema educativo se está limitando a almacenarlos en
cualquier lugar antes de que tengan edad para desaparecer. Erin se esfuerza día
tras día en ganarse a sus estudiantes pese a su constante rechazo a toda forma
de participación en las clases. Sabiendo que cada uno de sus estudiantes tiene
una historia que contar, Erin les anima a que escriban un diario con sus
pensamientos y experiencias. Los diarios de los chicos pronto dejan de ser
deberes de clase y se convierten en un instrumento de afirmación vital; y el
contacto con sus estudiantes la afecta mucho más profundamente de lo que ella
hubiera podido imaginar.
Narración
de la Película
Un día la profesora intercepta
un dibujo donde una caricatura de uno de sus estudiantes, un joven negro
(Jamal) mediante la exageración de sus rasgos físicos. En un momento de
inspiración, al profesora (Erin) compara dicho dibujo con las caricaturas
utilizadas por «la banda más famosa de la historia», captando su atención e
ironizando sobre las bandas a las que ellos pertenecen. Con este comentario
Erin se está refiriendo a las caricaturas que los nazis hicieron de los judíos
y les menciona el Holocausto.
Erin provoca la ira de todos
sus alumnos, cuando les habla acerca de las consecuencias que el odio, la
venganza y la violencia interracial tiene para sus vidas, su entorno familiar y
para la sociedad. Una reflexión acerca de las consecuencias de nuestros actos
(«Si quieres que te respeten, tienes que respetar», le dice en un momento de la
escena una estudiante) y la responsabilidad que tenemos como personas de
contribuir a mejorar la sociedad en la que vivimos. Una sociedad basada en el
respeto y la convivencia pacífica entre grupos de diferente origen étnico o
cultural.
Para su sorpresa, Erin
descubre que la gran mayoría de sus alumnos desconoce la historia acerca del
Holocausto. Decide entonces aprovechar esto para focalizar el interés de la
clase hacia uno de los acontecimientos centrales del siglo XX. Se plantea así
descubrir a los ojos de toda la clase el relato de los hechos y las víctimas
del Holocausto, identificando los valores, sentimientos y comportamientos que
sustentó la ideología nazi con la que relaciona el odio y violencia callejera. A
partir de ese momento, la maestra modifica el plan de estudio y cambia la
lectura de La Odisea por El Diario de Anna Frank.
De forma paralela Erin se da
cuenta que para construir nuevas relaciones de convivencia entre sus alumnos
basadas en el respeto y la tolerancia, tendrá que hacer que ellos tenga el
acercamiento y el conocimiento mutuo que les ayude a comprender que, en el
fondo y a pesar de sus diferencias, todos y todas tienen muchas cosas en común.
Con el Juego de la raya Erin les hace ver que todos y todas han perdido algún
ser querido y han sido víctimas de la misma violencia y del mismo odio que
impregna la sociedad. En definitiva, son personas de la misma condición social,
víctimas de la violencia racial y de la discriminación social y económica
presente en la sociedad.
Erin le regala a cada uno de
ellos un cuaderno, ésta les anima a
participar escribiendo como quieran; por medio de dibujos, poemas o en forma de
diario escrito. Si en un principio son resistentes a participar, posteriormente
se animan y comienzan a escribir el relato de sus vidas. El ejercicio de
escribir y contar su historia personal, hablar de sus miedos, deseos y
expectativas, les hace comprender el lugar que ocupan en el mundo y, por
primera vez, ven que hay alguien dispuesto a escuchar lo que tienen que decir.
Al escribir acerca de las
cosas que nos suceden, permite mirar
objetivamente a lo que está sucediendo alrededor nuestro y volver una
experiencia negativa en algo positivo y útil. Este proceso requiere mucho
trabajo, esfuerzo y de una gran fuerza de voluntad, pero sí es posible.
Lejos de ser algo nuevo, la
violencia, el odio y la intolerancia han estado presentes a lo largo de la
historia. Erin se plantea con una visión más histórica y más global,
identificando su dolor y sufrimiento con el dolor vivido por otros chicos y
chicas jóvenes como ellos. El Diario de Ana Frank, la visita que realizan al
Centro Simon Wiesenthal (Museo de la Tolerancia) de Los Ángeles, dedicado a la
memoria del Holocausto y su encuentro con cuatro supervivientes de los campos
de concentración, algunos de Auschwitz (interpretados en la película por
auténticos supervivientes), o la experiencia de Zlata Filipovic, sobre la
guerra de Bosnia, servirán de referencias para analizar las similitudes con su
propia vida.
El proceso de cambio iniciado
en el aula dará como resultado la creación de un vínculo y un sentimiento de
unión entre el alumnado que hace que se consideren como una gran familia. El
grupo de compañeros y compañeras y su profesora les proporcionan una nueva
identidad y un sentimiento de orgullo compartido. Éstos consideran el aula 203
como un oasis en medio de una comunidad que sigue dividida y enfrentada, y que
es incapaz de comprender otras formas de relación y convivencia. Erin,
conocedora de la fragilidad del proceso que está provocando, les propone al
inicio del siguiente curso escolar un brindis por el cambio. Un brindis por los
nuevos amigos y amigas, por la nueva familia, por seguir adelante y no mirar atrás,
a pesar de los obstáculos y las dificultades.
En palabras de la propia Erin:
Quiero que cada uno tome estas
copas de sidra y quiero que cada uno haga un brindis. Cada uno hará un brindis
por el cambio… Y eso significa que a partir de este momento, todas las voces
que les han dicho que no a algo, quedan silenciadas. Todas las razones que
dicen que las cosas nunca cambiarán, desaparecen. Y a partir de este momento
las personas que eran, esas personas ya no cuentan. Ahora les toca a ustedes,
¿entendido?
Varios se animan a brindar,
entre ellos Brandy Rose, Gloria Nuñez y Marcus. Los tres hacen promesa de
continuar con los estudios, no tolerar abusos y ser fuertes.
Durante el brindis, uno de los
alumnos pide permiso a la profesora para leer algo de su diario. Este alumno
narra el desahucio sufrido por su familia durante el verano y sus sentimientos
al volver a encontrase con su profesora y sus antiguos compañeros y compañeras
de clase, provocando una emocionada reacción de todos.
La unión y la fuerza que sienten
los y las protagonistas de la película les hace adoptar las primeras
iniciativas como grupo para lograr determinados objetivos, sorprendiendo con su
actitud incluso a la propia profesora. Como cuando deciden recaudar fondos para
invitar a su instituto a Miep Gies (una de las personas que protegieron a Ana
Frank), o cuando proponen a la dirección del centro que Erin continúe un año
más.
La visita de Miep Gies
provocará en los y las jóvenes estudiantes la reafirmación de la importancia de
actuar siempre de manera justa y responsable, tanto personalmente como con los
y las demás, incluso en medio de las más duras adversidades. El mensaje hondo y
sincero que les transmite en persona Miep Gies les dejará profundamente
cautivados y cautivadas, cuando les dice:
Yo no soy una heroína, no.
Hice lo que tenía que hacer porque… era lo que había que hacer, nada más. Todos
somos gente corriente. Pero incluso una secretaria corriente o un ama de casa o
un adolescente puede con su granito de arena encender una pequeña luz en un
cuarto oscuro, ¿no?... Ustedes son los héroes. Son héroes todos los días.
Este mensaje les llevará a
enfrentarse, en algunos casos, a las situaciones conflictivas presentes en su
entorno familiar y social. Como cuando Eva toma la difícil decisión de
testificar en el juicio en contra de uno de sus compañeros de banda, siendo por
ello expulsada y amenazada por su grupo y rechazada por su padre.
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